“Creemos en la misma organización que existía en la
Iglesia primitiva, esto es, apóstoles, profetas, pastores,
maestros, evangelistas, etc. ”
“Creemos en el don de lenguas, profecía, revelación,
visiones, sanidades, interpretación de lenguas, etc.”
― Sexto y séptimo artículos de
fe, por José Smith
Apostasía total
El apóstol James Talmage dice en el prefacio de su libro
titulado The Great Apostasy:
“La iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días proclama la restauración del evangelio y del restablecimiento de la iglesia de la antigüedad, en esta, la dispensación de la plenitud de los tiempos. Tal restauración y restablecimiento, junto con el don moderno del sacerdocio, hubiera sido innecesario y realmente imposible, si la iglesia de Cristo hubiera continuado entre los hombres con la sucesión ininterrumpida del sacerdocio y poder desde el ‘meridiano del tiempo’. La iglesia restaurada afirma que se desarrolló una apostasía general durante y después del período apostólico, y que la iglesia primitiva perdió su poder, su autoridad y los dones, como institución divina, y se degeneró convirtiéndose en una organización terrenal. La evidencia del decaimiento y la extinción final de la iglesia primitiva entre los hombres se encuentra en los anales de la escritura y en la historia secular.”
Para apoyar su doctrina de una “apostasía total”, los SUD
citan textos como Amós 8:11,12, Isaías 60:2, Hechos
20:29,30, Gálatas 1:6-9, 2 Tesalonicenses 2:3, 1 Timoteo
4:1-3, 2 Timoteo 1:15, 3:1-5, 4:2-4, 2 Pedro 2:1-3,
Apocalipsis 3:14-17, y 13:6, 7. Pero ningún versículo afirma
realmente que habrá una apostasía total. Algunos de estos
versículos ni se refieren a la iglesia. La Biblia enseña que
la apostasía ya había comenzado en los tiempos del Nuevo
Testamento, y que aumentaría en los últimos días. (Véase 2
Timoteo 3 y 4.) Pero en ninguna parte da a entender que esta
apostasía será total.
Los mormones se jactan mucho de ser la iglesia que está
creciendo más que todas. Pero si son la única y verdadera
iglesia de los últimos días, tal como indica su nombre
“Santos de los Últimos Días,” entonces la membresía debería
disminuir en lugar de aumentar. Pero como las otras sectas,
tales como los testigos de Jehová y el adventismo, los SUD
crecen mucho.
Cuando el apóstol Pablo escribió de la verdadera iglesia de
Cristo, dijo: “A él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús
por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén” (Efesios
3:21). Eso no podría ser cierto si hubiera una apostasía
total que durara varios siglos. Además, Jesús habló de sí
mismo en Mateo 16:18 cuando dijo, “Sobre esta roca edificaré
mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra
ella.” Y Pablo escribió, “nadie puede poner otro fundamento
que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Corintios
3:11). ¿Habló Jesús la verdad? Si es así, nada podría
destruir la iglesia. Y si Jesucristo es el fundamento de la
iglesia, ¿podría “derrumbarse” ese fundamento, como enseñan
los SUD? ¿Puede derrumbarse Cristo? ¿Es posible que Cristo
pierda “la iglesia del Señor, la cual él ganó con su propia
sangre”? (Hechos 20:28).
Aun las escrituras mormonas niegan una apostasía total. El
LM, III Nefi 28 y DC Sección 7 relatan la historia de Juan
el apóstol y de los tres apóstoles nefitas que tenían que
quedarse en la tierra vivos hasta la segunda venida del
Señor. ¿Cómo podría haber una apostasía total en la tierra
con la presencia de cuatro apóstoles? Pero si la hubiera
entre lo hombres mortales, estos cuarto hombres inmortales
debieran poder restaurar la iglesia sin la ayuda de Smith.
Los SUD afirman que cuando fueron muertos los apóstoles de
Cristo, la iglesia y el sacerdocio perecieron. Pero esto
contradice las enseñanzas modernas de los SUD. El presidente
José Fielding Smith, el décimo profeta, vidente y revelador
de la Iglesia SUD, dijo, “Mientras viva en la tierra hoy un
solo ‘elder’ (anciano), tendría el sacerdocio y podría
organizar la iglesia aunque todos los apóstoles y la primera
presidencia, etcétera, fueran muertos” (Latter day Saints
Speak, por Ludlow, p. 213). ¿Por qué será esto verdad para
la iglesia SUD pero no para la iglesia original, a la que
los SUD pretenden restaurar? Tal pretensión da a entender
que José Smith fue mejor organizador que Jesucristo, porque
la iglesia de Cristo “se derrumbó” en menos de cien años
mientras que la de Smith sigue creciendo después de 140 años.
La restauración
Lo que es restaurado está colocado nuevamente en su forma
original. Cualquier cambio produce una sustitución, no una
restauración. El estudio de la iglesia del Nuevo Testamento
revela que ésta es muy diferente de la Iglesia SUD de hoy.
Esta tiene su primera presidencia, sus patriarcas, sus
sacerdotes principales, su residencia “estaca”, su obispado
de barrio, sus sacerdotes, etcétera. Alguna organización que
se restaura debe haber existido previamente. Los SUD
pretenden que apoyan sus enseñanzas de una restauración, los
siguientes textos” Hechos 3:19-21, Apocalipsis 14:6, 7,
Mateo 17:11, etcétera. Un breve estudio de estos textos
refuta sus pretensiones.
1) En Hechos 3:19-21, “los tiempos de refrigerio” y los “tiempos
de la restauración de todas las cosas” se refiere a la
segunda venida de Cristo. Él es el que restaura todas las
cosas y trae el refrigerio. Esta es una profecía que todavía
no se cumple. Como resultado del pecado de Adán, no sólo el
hombre sino toda la creación fue maldita (Génesis 3:17;
Romanos 8:19-23). “Pero todavía no vemos que todas las cosas
le sean sujetas” (Hebreos 2:8b). Hasta que Cristo venga en
gloria habrá “restauración de todas las cosas”.
2) En Apocalipsis 14:6, 7, el evangelio del ángel que volaba
era para toda nación, tribu, lengua y pueblo. Esto no
excluye a nadie, ni al negro, a quien los SUD no le permiten
formar sacerdocio. El evangelio que tenía el ángel era “el
evangelio eterno”, no uno que se iba a perder y tendría que
ser restaurado. Lo que es eterno, no necesita la
restauración. La declaración del ángel en el v.7 ciertamente
no es el mensaje del mormonismo. El ángel declaró que la
hora del juicio de Dios ha llegado. Esto no sucedió cuando
el ángel Moroni visitó a José Smith. Ni siguieron a Moroni
otros cinco ángeles con otros mensajes de juicio, tal como
se ve en ese capítulo 14. Los SUD se han cerrado los ojos
completamente al contexto, y así han torcido su mensaje.
3) El estudio de Mateo 17:10-13, Malaquías 3 y 4, Mateo
11:10-14, Lucas 1:17 y Juan 1:19-25 revela un mensaje acerca
de Elías diferente del que enseñan los mormones. Dios supo
desde antes que su Hijo sería rechazado por Israel, y envió
a Juan el Bautista con el espíritu y el poder de Elías para
anunciar el Reino (Lucas 1:17). Así como Juan el Bautista
fue el “Elías” de la primera venida, así será Elías el
precursor (como Juan el Bautista) de la segunda venida del
Señor (Malaquías 4:5,6). A pesar de las enseñanzas claras de
la Biblia, los SUD sacan las siguientes conclusiones de
estas escrituras: 1) El evangelio será restaurado. 2)El
sacerdocio será restaurado. 3) La palabra “Elías” se refiere
a mensajeros. 4) Algunos “mensajeros” tienen que venir
primero para preparar el camino para la segunda venida de
Cristo. 5) Juan el Bautista vendrá en los últimos días para
restaurar el sacerdocio aarónico.
Los líderes SUD demuestran su ignorancia en cuanto a la
palabra “Elías”, cuando afirman que se refiere a mensajeros.
Enseñan que Elías y Elijah son dos personas completamente
diferentes (DC 110:12-16; MWW 245,246). (Nota del traductor:
En el inglés antiguo, el nombre era “Elías”, pero en el
inglés moderno, es “Elijah.” En el DC 110:12-13 en inglés se
menciona primero el uno, y luego el otro. Pero DC 110:12-16
en español, oculta esta diferencia, solo hay una nota al
fondo de la página que dice que Elías y Elías, no son la
misma persona. Saldría sobrando tratar de convencer al
lector del español que Elías y Elijah sean la misma persona.
Pero los líderes SUD cometen el mismo error cuando leen las
formas antiguas y modernas de los nombres de Isaías,
Jeremías y Jonás. ¡Qué extraño es que el dios mormón no
sabía nada de idiomas, y por tanto, reveló cosas muy
extrañas acerca de estos hombres! DC 7:100; 84:10-13 en
inglés).
La única iglesia verdadera
Es natural que los que enseñan que la iglesia de Cristo “se
derrumbo´ y apostató y tuvo que ser restaurada, enseñan
también que ellos forman la única verdadera iglesia. En DC
1:30 Smith pretendió que Dios le dijo que su iglesia nueva
era “la única iglesia verdadera y viviente sobre toda la faz
de la tierra.” En LM, I Nefi 14:10 un ángel le dijo a Nefi,
“He aquí, no hay más que dos iglesias; una es la Iglesia del
Cordero de Dios, la otra el la Iglesia del diablo.” Las
autoridades SUD lo hacen muy claro que ellos son la iglesia
verdadera y que todas las demás están equivocadas (PGP, José
Smith 1:18-19). ¡Por tanto, todas las otras deben pertenecer
a la iglesia del diablo! En The Seer, p. 225, el apóstol SUD
Orson Pratt dice: “¿Pero quiénes en esta generación tienen
la autoridad para bautizar? Nadie sino los que han recibido
autoridad en la iglesia de Jesucristo de los Santos de los
Últimos Días; todas las otras iglesias están destituidas
enteramente de toda autoridad de parte de Dios; y cualquiera
persona que recibe el bautismo o la cena del Señor de sus
manos, ofenderá grandemente a Dios; porque él las ve como
las mas corrumpidas toda la tierra con su fornicación y
maldad. Y cualquiera persona que sea tan malvada como para
recibir alguna ordenanza sagrada evangélica de los ministros
de cualquiera de estas iglesias será enviada al infierno con
ellos, a menos que se arrepientan de ese acto profano e
impío.” José Smith enseñó la misma cosa en EPJS, p. 138,
donde dijo: “¿Se condenarán todos menos los mormones? Sí; y
gran parte de éstos, a menos que se arrepientan y obren en
justicia.”
Los SUD afirman con frecuencia que se puede reconocer la
única verdadera iglesia por su nombre. Será llamada la
iglesia de Jesucristo. Luego explican que el nombre oficial
de la iglesia SUD es La Iglesia de Jesucristo de lo Santos
de los Últimos Días. Pero la mayor parte de los mormones no
saben que la iglesia ha cambiado su nombre dos veces. El 6
de abril de 1830, se llamó la “Iglesia de Cristo” (DC 20:1;
véase también el Book of Commandments o cualquiera crónicas
de la iglesia de aquellos tiempos). El 3 de mayo de 1834, el
nombre fue cambiado a “Iglesia de los Santos de los Últimos
Días” (DHC, Tomo II, p. 63). Todavía más tarde, el 26 de
abril de 1836, fue cambiado a “Iglesia de Jesucristo de los
Santos de los Últimos Días” tal como se conoce actualmente (véase
DC 115:3-4).
Pero el llamar una organización “la única iglesia verdadera”
no la hace así, más que el llamar a un hombre “Rockefeller”
lo hace rico, ni miembro de la familia de Rockefeller. Uno
podría usar el nombre de Rockefeller para siempre, sin
conocer a los famosos Rockefeller. El uso de ese nombre no
lograría nada de acuerdo con la ley. Pero el tener
parentesco con los Rockefeller es otra cosa. Por esto
insiste la Biblia en nacer de nuevo por la fe en Cristo
(Juan 1:12, Gálatas 3:26, 1 Pedro 1:23, 1 Juan 5:11-12).
Observemos que entre 1834 y 1838 el nombre de Cristo no
formó parte del nombre de la iglesia SUD. Así que si el
nombre es una de las marcas de la iglesia verdadera, la
Iglesia SUD tenía que ser apóstata durante ese tiempo. Pero
en ninguna parte del Nuevo Testamento dan un “nombre oficial”
a la iglesia, ni se lo dio Cristo ni sus discípulos.
Los creyentes eran llamados “cristianos” por primera vez en
Antioquía cerca del año 34 después de Cristo, algún tiempo
después de la ascensión de Cristo (Hechos 11:26). Pero en
Hechos 24:5 se llaman “nazarenos.” En Romanos 16:16 se
llaman “la iglesia de Cristo.” En 1 Corintios 1:2 se
identifican como “la iglesia de Dios.” En Hebreos 12:23 su
nombre es “la iglesia de los primogénitos.” Así que el
nombre dado por los discípulos de Cristo es relativamente
sin importancia. Pero el evangelio que predican es sumamente
importante (Gálatas 1:8,9).
La Biblia enseña que los creyentes que han nacido de nuevo
son “el cuerpo de Cristo”, la iglesia (Colosenses 1:18 y 24,
1 Corintios 12:27, Efesios 1:22, 23). La iglesia no es
alguna organización denominacional como bautista, metodista,
presbiteriana, etcétera. Solamente el Señor puede añadir
gente a la “iglesia verdadera” (Hechos 2:47, 1 Corintios
1:18, 24, 12:27) porque es Su cuerpo (Efesios 1:22,23). La
palabra griega ecclesía se ha traducido “iglesia” y se
refiere a un pueblo “llamado (del resto del mundo)” o una
congregación. Se refiere a los cristianos de todos los
tiempos (como en Mateo 16:18) así como a pequeñas asambleas
de creyentes (como en Gálatas 1:2). Es posible unirse a una
iglesia local sin haber nacido de nuevo; pero eso no le hace
a uno miembro del “cuerpo de Cristo.” Las iglesias locales
se organizan para hacer obra misionera, para tener
compañerismo, para el estudio y el estímulo de los
cristianos.
Los mormones pretenden que otra marca de la iglesia
verdadera es su organización. Todos los oficiales SUD
ejercen uno de los dos sacerdocios en su iglesia.
Discutiremos por separado el sacerdocio, por lo tanto aquí
hablaremos solamente de los oficios.
Los oficios eclesiásticos SUD
“apóstoles”
Dice en Efesios 2:30, “(estáis) ... edificados sobre el
fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal
piedra del ángulo Jesucristo mismo.” Los SUD usan este
versículo para demostrar que algunos apóstoles y profetas de
la actualidad gobiernan la iglesia de hoy. Ya que tienen
doce hombres a quienes llaman apóstoles, pretenden que esto
demuestre que ellos son la iglesia verdadera. Pero muchas
otras sectas también tienen apóstoles, inclusive varias
organizaciones eclesiásticas que pretenden ser la iglesia
restaurada por José Smith. El solo hecho de afirmar que
tienen doce apóstoles no prueba realmente que esa iglesia
sea la verdadera, así como el pretender ser el presidente de
la república norteamericana no lo constituye presidente.
Efesios 2:20 no dice que la iglesia está fundada sobre
apóstoles y profetas, como afirman los SUD. Dice, “estáis..
edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas.”
¡El fundamento de los apóstoles y profetas siempre ha sido
Jesucristo! Declara 1 Corintios 3:11, “Nadie puede poner
otro fundamento que el que está puesto, el cual es
Jesucristo.” Así que en Efesios 2:20 Jesús se menciona tanto
como “el fundamento” como “la principal piedra del ángulo.”
“El es la cabeza del cuerpo que es la iglesia” (Colosenses
1:18), y “todas la cosas en él subsisten” (v.17). Es el “autor
y consumador de la fe” (Hebreos 12:2). Así que es nuestro
fundamento y piedra principal del ángulo.
Los apóstoles y profetas predicaron los cosas fundamentales
del evangelio, pero Cristo era y es el fundamento teológico
de su iglesia. En Mateo 16:18 la roca es Cristo, la roca de
la eternidad en la que la iglesia está edificada. Se coloca
el fundamento o el cimiento sólo una vez y después se
edifica encima. Así que hay solamente un Cristo y un
fundamento para la iglesia. El contexto de Efesios 2:20-22
declara que los cristianos son el edificio que crece “para
ser un templo santo en el Señor.” Si este texto enseña que
se necesita un fundamento nuevo de apóstoles y profetas para
cada generación, enseña también que se necesita un Cristo
nuevo; porque en la misma oración se llama la “principal
piedra del ángulo.”
Los SUD usan también Efesios 4:11 para apoyar su pretensión
de que los oficios eclesiásticos de hoy día incluyen
apóstoles y profetas. Dice, “Y él mismo constituyó a unos,
apóstoles; a otros, profetas; a otros; evangelistas; a otros,
pastores y maestros.” Aunque el artículo de fe número 6 dice
que los SUD creen en exactamente los mismos oficios
mencionados en Efesios 4:11, no tienen ningún oficio llamado
“pastor o evangelista.” Dicen con frecuencia que “nuestro
obispo es pastor, y nuestros ‘setentas’ son evangelistas.”
Pero cuando decimos los cristianos que la palabra “apóstol”
puede referirse a cualquier “enviado” con algún mensaje
específico, los SUD lo niegan. Pocos de los SUD reconocen
que la palabra “misionero” que usan tanto, es traducción
latina de la palabra griega “apóstol.” Ni saben que la
palabra griega “apóstolos” no es siempre traducida “apóstol.”
Por ejemplo, en 2 Corintios 8:23, se traduce “mensajeros.”
De manera que en el sentido más amplio de la palabra, los
cristianos sí tienen apóstoles vivos hoy día. Pero en
sentido limitado de los doce apóstoles de Cristo, debemos
observar que “El mismo (Cristo) constituyó a unos, apóstoles.”
Cristo envió a doce (Mateo 10:5) como testigos oculares de
su ministerio y resurrección (2 Pedro 1:16, 3:2, 1 Juan
1:1-4, Judas 17, 18). Apocalipsis 21:14 indica que tenía
solamente doce cimientos del muro de la nueva Jerusalén. Los
apóstoles de Cristo están con él ahora, así que cualesquiera
apóstoles que estén en la tierra ahora, no pueden ser “los
doce apóstoles del Cordero.”
Hechos 1:15-26 explica que el oficio de Judas Iscariote fue
tomado por otro, según una profecía hecha por el rey David
en Salmo 69:25. Pero ninguna escritura sugiere que los otros
fueron sustituidos. La muerte del apóstol Jacobo se registra
en Hechos 12:2. Pero nada se dice de algún sucesor de él.
Seguramente si Cristo hubiera querido que los doce apóstoles
continuaran ocupando un oficio perpetuo hubiera dejado un
lista de requisitos para ellos. Pero lo únicos requisitos
para ser apóstoles de Cristo, según el Nuevo Testamento,
indican que una sucesión perpetua de aquellos apóstoles, es
imposible. (Con respecto a su testimonio sobre la obra del
Cristo viviente, véase Hechos
1:21,22,10:39,41,42,22:14,15,23:11. Fueron llamados
personalmente por Cristo: Lucas 6:13, Gálatas
1:1,11,12,16,19. El evangelio les fue enseñado por Cristo:
Juan 14:16, Gálatas 1:12. Recibieron poder para hacer
milagros: Hechos
2:43,3:2-8,5:19,9:37-40,12:6-9,19:1-6,28:6).
Los SUD han pasado por alto el orden en que los apóstoles y
profetas se mencionan en Efesios 2:20 y 4:11. El orden es “apóstoles
y profetas” así como en 1 Corintios 12:28: “Y a unos puso
Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas,
lo tercero maestros ... ” Pero los SUD tienen a un profeta
que es primero, luego apóstoles y después apóstoles
ayudantes, etcétera. Ya que los SUD pretenden ser la iglesia
“restaurada”, deben reproducir exactamente la iglesia del
Nuevo Testamento, y éste dice “primeramente apóstoles.”
Los SUD dicen que el propósito de tener apóstoles hoy día es
mantener a la iglesia unida en un solo cuerpo. Pero esta
pretensión es falsa a la luz de casi cien divisiones en la
iglesia mormona. En el librito en inglés de la escritora SUD
Kate B. Carter, Denominations That Base Their Beliefs on the
Teachings of Joseph Smith, ella menciona estas sectas e
incluye una breve reseña histórica de ellas, con sus
creencias.
Aunque los SUD afirman que la verdadera iglesia debe estar
fundada en apóstoles y profetas, esa iglesia no tuvo doce
apóstoles sino hasta cinco años después de su organización.
DHC, Tomo II, pp. 180-200 dice que comenzaron a escogerlos
el 14 de febrero de 1835. Los “tres testigos” del LM (los
cuales apostataron más tarde) eran “élderes” (ancianos) y
sacerdotes principales en la iglesia SUD. Sin embargo,
ordenaron a doce al oficio de “apóstol” a pesar de ser éste
un oficio más elevado. Hoy, los que ordenan tienen que
ocupar un oficio más elevado que los ordenados.
Es muy interesante leer las profecías hechas por los
testigos cuando ordenaron a los doce. En un solo acto los
testigos profetizaron y confirieron el oficio de apóstol,
dando a entender con esto que los dos oficios son igualmente
válidos. Veamos algunas de las profecías acerca de esos
primeros apóstoles en 1835:
1) Lyman E. Johnson: “ningún poder del enemigo evitará que
él salga para hacer la obra del Señor y que vivirá hasta que
se cumpla el recogimiento ... y será como Enoc ... Satanás temblará delante de él y verá al Salvador venir y
pararse sobre la tierra con poder y gran gloria.” Pero DHC,
Tomo III, p. 20 afirma que apostató y “fue cortado de la
iglesia.”
2) Heber C. Kimball: “muchos millones serán convertidos por
medio de él; que los ángeles lo llevan de lugar en lugar, y
que se quede hasta que venga el Señor.” Pero Essentials in
Church History, p. 540, dice que el “presidente Heber C.
Kimball, primer consejero del presidente Brigham Young murió
en Salt Lake City el 22 de junio de 1868.” (No había un
millón de mormones en 1868.)
3) Orson Hyde: Según el texto original de Millennial Star, Tomo XV, p. 207, dice “Se quedará en la tierra para traer
almas hasta que venga Cristo.” (Hoy dice, “Puede quedarse ...”) Decía el original: “Será como uno de los tres nefitas”
(que no murieron, según el LM, III Nefi 28). Hoy dice “Puede
ser como ...” Pero la “Cronología de la Iglesia” por
Jensen, dice que Orson Hyde murió el 28 de noviembre de
1878, en Spring City, Utah.
4) David W. Patten: “Que continúe hasta que venga el Señor.”
Pero DHC, Tomo III, pp. 170-171 dice que fue baleado y
muerto el 25 de octubre 1838.
5) Lucas S. Johnson: “Temblarán las naciones delante de él ... Llevará su testimonio a los reyes de la tierra ... el anciano de días pronunciará esta bendición, que él ha sido
fiel, y hablará todas sus lenguas en cualquier lugar a que
llegue.” Ni las memorias de los SUD mencionan ningún
cumplimiento de esto. Pero en DHC, Tomo II, p. 528, dice
José Smith, “Regresé a Kirtland más o menos el día 10 de
diciembre (1837). Mientras estaba yo en Misurí, Warren
Parish, Juan F. Boynton, Lucas S. Johnson, José Coe y
algunos otros, se unieron para destruir la iglesia. Poco
tiempo después de mi regreso, esta banda enemiga renunció
abierta y públicamente de la iglesia de Jesucristo de los
Santos de los Últimos Días.”
6) Guillermo E. McLellin: “Que (Dios) lo guarde hasta que
los Santos sean recogidos ... el tentador no lo vencerá ... sus días sean prolongados hasta la venida del Hijo del
Hombre.” Pero en HDC, Tomo III, pp. 31-32 leemos: “Guillermo
E. McLellin fue excomulgado de la iglesia en Far West. Desde
ese tiempo en adelante, tomó parte activa en la persecución
de los santos en Misurí.”
7) Juan F. Boynton: “Vencerás todos los males que están en
el mundo ... y en la carne.” Véase la profecía de Lucas S.
Johnson, arriba.
8) Guillermo Smith: “Será preservado y se quedará en la
tierra hasta que venga Cristo para vengarse de los malos.”
Pero DHC, Tomo VII, p. 483 dice que fue excomulgado el 19 de
octubre de 1845. Murió a la edad de 83 años.” No se requiere
ser teólogo para ver que estas son falsas profecías. Pero
fueron hechas por los “tres testigos” cuando ordenaron a los
primeros doce apóstoles de los SUD. Por tanto, el apostolado
conferido en ellos, era tan falso como sus profecías.
No hemos citado todas las bendiciones dadas a los doce
apóstoles originales de los SUD. Pero los que tengan interés
pueden obtener y leer la historia completa in DHC, Tomo VII,
pp. 180-200. Heber C. Kimball dijo en Times and Seasons, Tomo VI, p. 868: “después de ser ordenados por estos
hermanos (los tres testigos) la primera presidencia (incluyendo
a José Smith) pusieron sus manos en nosotros y confirmaron
estas bendiciones y ordenaciones, y predijeron muchas cosas
que habían de venir.” ¿Puede un verdadero profeta de Dios “confirmar”
bendiciones falsas?
Hoy, cuando muere un apóstol mormón, los otros apóstoles
nombran un sucesor que tiene que ser aceptado por voto de su
membresía en sus conferencias anuales o semi-anuales. Pero
los apóstoles escogidos por Cristo eran apóstoles aunque
nadie los reconociera como tales. Además, los apóstoles de
Cristo no podían ser excomulgados como lo fueron la mitad de
los apóstoles SUD originales. Los SUD tienen ahora unos
ochenta grupos de “doce apóstoles.” Tienen ahora doce
apóstoles más tres hombres de la primera presidencia que
eran apóstoles cuando recibieron ese llamamiento. Eso viene
a ser quince apóstoles, no doce.
Pero su pretensión de tener doce apóstoles se ha invalidado
por sus propias escrituras. Estas afirman que el apóstol
Juan y los tres testigos nefitas nunca murieron (LM, III
Nefi 28; DC 7:1-8). Así que existen otros cuatro apóstoles.
Los tres nefitas se llaman “discípulos” en el LM, y por esto,
algunos SUD pretenden que no eran apóstoles. Pero eso trae
otro problema, ya que los tres nefitas formaban parte del
grupo de los “doce apóstoles” escogidos por Jesús para
establecer su iglesia en América (según el LM). Si la
iglesia nefita no fue fundada en los “apóstoles y profetas”,
el LM es la historia de una iglesia apóstata, o no será
necesario entonces edificar la iglesia sobre apóstoles y
profetas” como enseñan ahora los SUD.
Todo esto nos recuerda lo que 2 Corintios no advierte contra
“falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan
como apóstoles de Cristo.” También Jesús aprobó a la iglesia
de Efeso, diciendo: “has probado a los que se dicen ser
apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos” (Apocalipsis
2:2).

