Con la excepción de los reyes antiguos, resulta poco
frecuente hallar pruebas de la existencia de los personajes
que aparecen en la Biblia, pero un erudito ha encontrado en
el Museo Británico vestigios de un general babilónico citado
en un libro del Antiguo Testamento.El experto en la civilización asiría Michael Jursa, ha descubierto una diminuta tablilla de arcilla en la que aparece citado el general babilónico Sarsequim, quien, según la Biblia, tomó parte en el asedio de Jerusalén.
Esta tablilla de escritura cuneiforme, la más antigua
conocida por el hombre, está datada en el 595 antes de
Cristo y ha sido descifrada por primera vez. Muestra una
referencia a un oficial de la corte de Nabucodonosor, rey de
Babilonia, que prueba la existencia histórica de una figura
mencionada en el capítulo 39 del Libro de Jeremías
La tablilla es anterior a la destrucción por parte del
Imperio de Babilonia de Jerusalén, en el 587 antes de
Cristo. De acuerdo con el capítulo 39 de Jeremías, Sarsequim
estuvo presente con Nabucodonosor, el rey de Babilonia, en
el asedio a Jerusalén.
En el año 601 a.C., el rey Nabucodonosor marchó hacia la
frontera egipcia donde luchó contra las tropas egipcias. La
contienda duró varios años y en 597 a.C., Jerusalén fue
capturada. Encontrar una inscripción cuneiforme que haga
referencia a estos tiempos es harto difícil.
El Libro de Jeremías habla de Sarsequim como jefe de los
eunucos. La traducción que ha hecho el Dr. Jursa de la
tablilla babilónica ofrece el mismo título, “jefe de los
eunucos”, en escritura cuneiforme, lo que confirma la
exactitud del relato bíblico.
La inscripción cuneiforme registra como Sarsequim ofrece un
regalo de oro en el Templo de Esangila ubicado en Babilonia,
donde según se cree, Nabuconodosor mandó construir los
Jardines Colgantes, una de las siete maravillas del mundo
antiguo.
Irving Finkel, asistente del Departamento de Medio Oriente,
no pudo ocultar su emoción: “Una simple transacción
comercial se convierte en un importante testimonio de un
momento decisivo de la historia del Antiguo Testamento. Esta
tablilla merece ser famosa”.
“Es un descubrimiento fantástico” añadió el Dr. Finkel,”un
hallazgo de clase mundial. Si Sarsequim existió, ¿cuántas
otras figuras menores del Antiguo Testamento existieron
también? Un detalle desechable del Antiguo Testamento
resulta que es exacto y verdadero. Esto significa que el
conjunto del Libro de Jeremías adquiere más fuerza”.
El autor del descubrimiento, el Dr. Jursa, es catedrático
asociado de la Universidad de Viena y ha estado estudiando
una colección de más de 100 mil tablillas en el Museo
Británico desde el año 1991.
“Leer tablillas babilonias es a veces muy trabajoso, pero
también muy gratificante. Todavía queda tanta información
por descubrir”, dijo el experto en un comunicado divulgado
por el museo.

